| INTRODUCCIÓN
Las cefaleas o hemicráneas
paroxísticas, también denominadas cefalalgias autonómicas
trigeminales (ver tabla
I) son un grupo poco frecuente de cefaleas primarias, caracterizadas
por: dolor unilateral de breve duración, acompañado de síntomas
autonómicos. Clínicamente recuerdan a la cefalea en racimos (CR) y
solamente suelen responder a la indometacina 1 . Algunas cefaleas
hemicraneales con crisis de dolor de breve duración pueden ser
secundarias a patología grave, así lesiones estructurales pueden
originar cefaleas paroxísticas desencadenadas con maniobras de
valsalva, tos, ejercicio o cambios posturales; tumores, sobre todo
aquellos que producen hidrocefalia o localizados en fosa posterior o
patología de la base del cráneo. Incluso la hemorragia
subaracnoidea en algunas ocasiones podría dar origen a una cefalea
paroxística secundaria. En este capítulo haremos referencia sólo
a las formas idiopáticas de hemicráneas paroxísticas (ver tabla
II). Por consiguiente no se valorarán un grupo de cefaleas con
características paroxísticas, algunas de ellas encuadradas en el
grupo IV o misceláneas de cefaleas no asociadas a lesión
estructural, según la Clasificación Internacional de Cefaleas de
la IHS 2 , así: la cefalea benigna de la tos, la relacionada con
esfuerzos físicos, la cefalea asociada a actividad sexual, la
cefalea por compresión externa y la cefalea punzante idiopática.
Ta m p o c o se incluye la neuralgia esencial del trigémino, ni la
cefalea hípnica, ni otros tipos de cefaleas orbitarias secundarias
que en ocasiones habrá que descartar antes de realizar un
diagnóstico (ver tabla II).
HEMICRÁNEA PAROXÍSTICA
CRÓNICA
La hemicránea paroxística
crónica (HPC) es un proceso relativamente bien conocido y descrito
por primera vez por Sjaastad y Dale 3 en 1974. La IHS la define como
frecuentes ataques de dolor unilateral de breve duración,
localizados generalmente en la órbita, región supra-orbitaria o
temporal, de 2 a 45 minutos de duración. La frecuencia de los
ataques varía entre uno y cuarenta diarios. El dolor está asociado
al menos con un síntoma autonómico: enrojecimiento conjuntival,
lagrimeo, congestión nasal, rinorrea, ptosis o edema palpebral. Un
criterio de la IHS es que los ataques responden en unos días al
tratamiento con dosis de hasta 150 mg de indometacina. La IHS
reconoce que la forma crónica puede derivar de una forma episódica
como en la cefalea en racimos, aunque esta forma episódica no
estaría reconocida.
EPIDEMIOLOGÍA
La HPC afecta preferentemente al
sexo femenino en una proporción de 3:1. Se da en todas las razas y
la edad media de comienzo es de treinta y tres años aunque existe
un rango entre 6-81 años en alguna serie. No existe historia
familiar de HPC ni tampoco en las formas episódicas HPE y en alguna
serie se ha encontrado un 21% de historia familiar de migraña.
ASPECTOS CLÍNICOS
El dolor es estrictamente
unilateral y siempre en el mismo lado. El máximo dolor está
localizado en la órbita, frente y/o región temporal, pudiéndose
irradiar a región maxilar, occipital, nuca e incluso hombro y brazo
del mismo lado. El dolor es agudísimo y puede ser pulsátil aunque
suele ser punzante o taladrante. En contraste con los pacientes con
cefalea en racimos, el paciente con HPC, generalmente suele estarse
quieto, sosteniendo su cabeza o en cama. Se producen entre uno y
cuarenta ataques diarios con una frecuencia media de cinco a diez en
un día. Puede persistir dolorimiento o cansancio entre las crisis,
especialmente si son frecuentes. La duración de la crisis de dolor,
entre 2 y 45 minutos, es más corta que en la cefalea en racimos
(CR), que suele durar entre 15 y 180 minutos.
Tabla I.
Propuesta de clasificación para las cefaleas trigémino
autonómicas
(Goadsby and Lipton 1997)1
3. CEFALEAS TRIGÉMINO
AUTONÓMICAS.
3.1. Cefalea en
racimos.
3.1.1 Cefalea en racimos episódica.
3.1.2 Cefalea en racimos crónica.
3.2. Hemicráneas paroxísticas.
3.2.1. HEMICRÁNEA paroxística episódica.
3.2.2. HEMICRÁNEA paroxística crónica.
3.3. Cefalea neuralgiforme de corta duración con inyección
conjuntival y lagrimeo (SUNCT).
3.4. Hemicránea continua.
Tabla II.
Cefaleas primarias paroxísticas
Con síntomas autonómicos
Sin síntomas autonómicos
Cefalea en racimos.
Neuralgia del trigémino
Hemicránea
crónica paroxística.
Cefalea en pinchazos
Hemicránea
episódica paroxística.
Cefalea tusígena
SUNCT
Cefalea benigna con el ejercicio
Síndrome Cluster-tic.
Cefalea asociada con la actividad sexual
Cefalea hípnica
También las crisis nocturnas
suelen ser menos frecuentes que en la CR. Las crisis pueden ser
precipitadas en algunos casos por los giros de cabeza. Los síntomas
autonómicos son explicados casi completamente por una activación
del parasimpático, como en la cefalea en racimos, excepto la ptosis
que es probable debida a un síndrome parcial de Horner por un
déficit funcional del impático 4.
FISIOPATOLOGÍA
Es desconocida aunque las
observaciones existentes indican cierta similitud con la CR. Así se
han encontrado alteraciones en la liberación cíclica de
catecolaminas y beta-endorfinas y últimamente aumento en la sangre
venosa craneal del (PRGC) péptido relacionado con el gen de la
calcitonina y péptido intestinal vasoactivo, comparables a lo
observado en la CR. Los niveles retornan a la normalidad tras la
buena respuesta a la administración de indometacina. Los pacientes
con HPC tienen un reducido umbral al dolor y reducido umbral al
reflejo corneal con normalidad del blink-reflex. Los estudios de
función autonómica son normales incluido el test de sudor facial
que es anormal en la CR. Los pacientes tienen tendencia a la
bradicardia desconociéndose en la actualidad si es debido a una
respuesta al intenso dolor o a un fenómeno autonómico
acompañante.
El flujo sanguíneo cerebral, aunque determinado en pocos pacientes,
fue anormal en tres pacientes, mientras el flujo ocular sanguíneo
estuvo aumentado en un paciente durante el ataque. También existen
alteraciones en la termografía facial con puntos fríos localizados
en la región supraorbitaria o el canto interno intercilial y
aumento de la temperatura sobre las áreas afectadas durante la
cefalea siendo estos hallazgos termográficos similares a los
encontrados en la CR. La resonancia cerebral magnética (RM) en
estos pacientes es normal. En la flebografía orbitaria se han
encontrado estrechamientos segmentarios similares a los vistos en la
CR y el síndrome de Tolosa- Hunt, sin embargo estos hallazgos no se
consideran relevantes.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
El diagnóstico diferencial hay que
hacerlo en primer lugar con la CR y con el resto de hemicráneas
paroxísticas primarias. También se han descrito casos secundarios
a diferentes procesos (ver tabla III).
TRATAMIENTO
La indometacina es el tratamiento
de elección en la HPC siendo considerada su buena respuesta
condición necesaria para establecer el diagnóstico. La ausencia de
respuesta obliga a replantear el diagnóstico. Se inicia el
tratamiento con dosis de 25-50 mg aumentando la dosis, según la
respuesta, semanalmente hasta un
máximo de 300 mg-día.
Tabla III.
Procesos descritos con
clínica de hemicránea crónica
paroxística
• Gangliocitoma de silla turca.
• Colagenosis.
• Enfermedad cerebro-vascular.
• Tumor de Pancoast.
• Tumoración del lóbulo
frontal.
• Meningioma del seno cavernoso.
• Aumento de presión del L.C.R.
La respuesta a la indometacina
suele ser rápida la cefalea desaparece en 24-48 horas cuando se
consigue el efecto terapéutico. Normalmente la dosis de
mantenimiento suele ser de 25-100 mg al día. En ocasiones puede
recurrir la cefalea necesitando aumento de dosis. Se desconoce el
mecanismo por el que hay una respuesta absoluta a esta medicación y
no a otros antiinflamatorios no esteroideos incluso más potentes.
No obstante se han encontrado respuestas parciales a otros
antiin-flamatorios y en niños es posible una respuesta al ácido
acetil salicílico. También los corticoides y sobre todo los
antagonistas del calcio (verapamil) han demostrado ser efectivos en
algunos casos. El imigran® no ha mostrado ser efectivo en el
tratamiento de la HPC, salvo en un caso atípico. También un
paciente que no respondió a 30 mg de indometacina lo hizo a 250 mg
de acetazolamida. Recientemente, un derivado del piracetam se ha
encontrado efectivo en algunos pacientes con HPC resistentes a la
indometacina.
HEMICRÁNEA PAROXÍSTICA
EPISÓDICA
La HEMICRÁNEA paroxística
episódica (HPE) descrita por Hudrow 5 , es una forma de cefalea
extremadamente rara y caracterizada por frecuentes ataques diarios
de intenso dolor de breve duración y síntomas autonómicos
acompañantes. Los períodos de frecuentes ataques están separados
por remisiones que pueden durar semanas o meses y con un modelo
similar al de la CR. Algunos consideran esta cefalea como una
variante de la HPC 6-8,
pero para su clasificación definitiva son necesarios más datos. La
clínica es similar a la HPC, aunque no hay evidencia de predominio
de ningún sexo y en todos los casos se ha observado una respuesta
absoluta a la indometacina.
CEFALEA UNILATERAL NEURALGIFORME DE BREVE DURACIÓN CON REACCIÓN
CONJUNTIVAL Y LAGRIMEO (SUNCT)
Esta forma de cefalea con crisis de
muy breve duración es, quizás, la más infrecuente de todas las
cefaleas hemi-craneales primarias con síntomas autonómicos y
presenta algunas diferencias con el resto. Los pacientes que sufren
de SUNCT suelen ser varones. La edad media de comienzo es de 50,7
años (rango 23-77). El dolor es de muy breve duración, entre 5-250
segundos. Algunos pacientes pueden tener hasta 30 episodios por
hora, siendo lo normal 5 ó 6 ataques en una hora, pudiendo ir
cambiando de frecuencia. La inyección conjuntival suele ser el
síntoma autonómico más destacable aunque también el lagrimeo
puede ser llamativo. El dolor, de intensidad moderada a severa,
suele estar localizado en la órbita o región periorbitaria y ser
unilateral. La mayoría de los casos se han asociado a factores
precipitantes,como movimientos mecánicos del cuello, dato frecuente
en las cefaleas autonómicas trigeminales incluyendo la CR 9-10 .
Se han descrito 3 casos de SUNCT secundario a lesiones de fosa
posterior. Dos pacientes con malformaciones a nivel del ángulo
pontocerebeloso y uno con un hemangioma cavernoso en tronco cerebral
11 . En los tres casos el diagnóstico se hizo con RM, de ahí la
conveniencia de realizar esta prueba ante la sospecha de este
síndrome para descartar un origen secundario del SUNCT. La
flebografía orbitaria es anormal en pacientes con SUNCT con
estrechamiento de la vena oftálmica superior homolateral al dolor.
Estos hallazgos han sugerido la posibilidad de que se tratase de una
vasculitis orbitaria venosa, aunque hay que recordar que hallazgos
similares se han encontrado en la CR, Tolosa-Hunt y HPC. Durante los
ataques está aumentada la presión intraocular. El paciente puede
presentar bradicardia durante los ataques y la TA puede estar
elevada. El doppler transcraneal y los estudios con SPECT no han
demostrado cambios en el flujo sanguíneo cerebral o actividad
vasomotora. En cuanto al tratamiento el SUNCT es resistente al
tratamiento con indometacina y a cualquier otro tipo de tratamiento.
HEMICRÁNEA CONTINUA
Tal como su nombre indica se
caracteriza por ser una cefalea hemicraneal continua, de intensidad
moderada a severa, de claro predominio en mujeres. Tres de cada
cinco pacientes presentan asociados ataques de dolor más intenso de
corta duración y acompañados de síntomas autonómicos (ptosis,
inyección conjuntival, lagrimeo y congestión nasal); por dicho
motivo se incluye en el grupo de cefaleas trigémino-autonómicas 1
- 1 2 - 1 3 . Normalmente la sintomatología autonómica es menos
evidente que en la CR. Se han descrito casos asociados a abuso de
analgésicos por lo que puede plantear diagnóstico diferencial con
las cefaleas crónicas diarias. Existe una buena respuesta al
tratamiento con indometacina, que sirve de criterio diagnóstico
impres-cindible para definir esta entidad, aun-que hay descritos
diversos casos con respuesta a otros tratamientos y casos sin
respuesta a la indometacina. Cuando hay una buena respuesta , ésta
es rápida en 24-48 horas y, generalmente a dosis bajas de
indometacina , si se precisan dosis elevadas o no hay buena
respuesta, habría que sospechar otra patología subyacente.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
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11. Morales F.; Mostacero E.; Marta J.; Sánchez S., Vascular
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syndrome. Cephalalgia 1994; 14, págs. 301-302.
12. Lainez J. M.; Pareja J. A., Hemicránea continua. Neurología
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13. Sjaastad O.; Spierings E. L., Hemicrania continua: another
headache absolutely responsive to indomethacin. Cephalalgia 1984; 4,
págs. 65-70.
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