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CURSO DE CEFALEAS

Director: Dr. Feliu Titus

CAPÍTULO 7
Diagnóstico Diferencial de la Migraña

Dr. Joan Prat Rojo
Ambulatorio Justo Olivares
Hospitalet Llobregat. Barcelona


La migraña, con y sin aura, cuando se presenta con todos sus rasgos clínicos característicos no ofrece dudas diagnósticas y no requiere prácticamente nunca plantear un diagnóstico diferencial. Sin embargo, en muchas ocasiones el paciente no refiere bien la sintomatología, o el cuadro no es completo o bien atendemos un primer episodio en el momento de la crisis. En estos casos deberemos plantear un diagnóstico diferencial con todas aquellas entidades que puedan producir una cefalea de similares características.

Cuando la cefalea es el síntoma predominante o el único síntoma hemos de pensar que en la gran mayoría de ocasiones estamos ante una cefalea primaria, y dentro de éstas ante una migraña o una cefalea de tensión. Aun así, al evaluar un paciente con cefalea, nuestro principal objetivo debe ser descartar una cefalea secundaria.

La evaluación de la cefalea se basa en la anamnesis, la exploración general y neurológica y en algunos casos en la realización de exploraciones complementarias. El aspecto más importante es la anamnesis. Pensemos que en las cefaleas primarias el diagnóstico es puramente descriptivo y ello comporta un interrogatorio minucioso. La anamnesis debe recoger una serie de puntos fundamentales: perfil temporal, descripción y características del dolor, síntomas asociados, factores desencadenantes, agravantes y de alivio, y la historia personal y familiar del paciente. De cara al diagnóstico diferencial es importante establecer correctamente el perfil temporal: cefalea recurrente, crónica o de reciente aparición. Asimismo se deben valorar los denominados «síntomas de alarma» que pueden sugerir que estamos ante una cefalea secundaria potencialmente grave (tabla 1).

El diagnóstico diferencial a plantear también variará según el momento en que se efectúe examen del paciente; así, por ejemplo, una migraña valorada en el momento del dolor y especialmente si es la primera crisis obliga a plantear un diagnóstico diferencial amplio con enfermedades graves que pueden cursar con cefalea: hemorragia subaracnoidea, meningitis, AVC, disección arterial, glaucoma, etc.

Una vez excluida una cefalea secundaria debe establecerse el diagnóstico entre las diferentes cefaleas primarias. Si el cuadro clínico es típico el diagnóstico no implicará mayor problema. Así en la cefalea tensional el dolor es bilateral, de carácter opresivo, intensidad leve o moderada, no empeora con la actividad física ni interfiere con la actividad del paciente y no presenta síntomas asociados. Sin embargo, en algunos casos, y por diferentes motivos, puede ser difícil establecer nítidamente la frontera entre las crisis de migraña y los episodios de cefalea de tensión. La cefalea en acúmulos afecta de forma característica a varones. Su perfil temporal y los fenómenos autonómicos locales que acompañan al dolor son muy característicos. Algunos pacientes presentan formas mixtas en las que se combinan rasgos propios de la migraña y de la cefalea en acúmulos. En la tabla 2 se establecen las principales características de cada una de las principales cefaleas primarias.

El aura migrañosa al representar una focalidad neurológica requiere un diagnóstico diferencial propio, especialmente en aquellos casos en que no se acompaña de cefalea. El cuadro típico, es decir, con sintomatología neurológica positiva, de lenta instauración, duración inferior a una hora, cefalea posterior, especialmente cuando ha repetido en diferentes ocasiones y el hemisferio afecto alterna, prácticamente tampoco ofrece dudas diagnósticas. Una migraña con aura atípica, ya sea por su inicio, duración, ausencia de cefalea, etc., nos obliga a descartar otras entidades neurológicas, como la patología vascular cerebral o la epilepsia. La migraña basilar, la migraña oftalmopléjica y la migraña hemipléjica familiar requieren asimismo un diagnóstico diferencial con distintos procesos.

Tabla I. Síntomas y signos de alarma

Cefalea de aparición en mayores de 50 años LOE
Arteritis de la temporal
Patología vascular
Cefalea de inicio explosivo HSA
Apoplejia pituitaria
Hemorragia tumoral o MAV
Cefalea desencadenada por esfuerzo físico, cambios posturales o maniobras de Valsalva LOE
MAV
Cefalea progresiva de reciente aparición LOE
Meningitis
Cambio en el patrón de presentación de una cefalea previa LOE
Patología vascular
Meningitis
Cefalea asociada a fiebre Meningitis, encefalitis
Abceso
Colagenosis
Cefalea asociada a síntomas o signos focales (excepto el aura) LOE
MAV
Patología vascular
Cefalea asociada a papiledema LOE
Pseudotumor cerebral
LOE: Lesión ocupante de espacio.
MAV: Malformación arteriovenosa (se incluye también aneurismas).

 

Tabla II. Diagnóstico diferencial en cefaleas primarias
  MIGRAÑA CEFALEA TENSIÓN CEFALEA EN ACÚMULOS
Sexo >mujeres >mujeres >varones
Edad 10-30 Cualquiera 30
Localización Hemicraneal Bilateral Periorbitario
Duración 4-72 horas 30 min. - 7 días 15-180 minutos
Cualidad Pulsátil Opresivo Tenebrante
Intensidad Moderada/severa Leve/moderada Severa
Fenómenos asociados Náuseas, vómitos
Foto y fonofobia
No Signos autonómicos locales
Actividad física Empeora No modifica No modifica
Frecuencia presentación 1-4/mes Variable 1-3/días