| La evaluación de los riesgos potenciales
de cualquier procedimiento nos permite anticiparnos a las complicaciones y evitarlas. En
el capítulo sobre la intubación en pediatría, hicimos hincapié en la necesidad de
realizar una planificación individualizada. En cambio no existen algoritmos o secuencias
ordenadas de procedimientos diseñados para la extubación, sin embargo una gran cantidad
de pacientes sufren morbilidad y mortalidad asociada directamente a éste período
de la anestesia. En anestesia pediátrica la
reintubación, aunque infrecuente, es un desafío considerable. Los cambios anatómicos
asociados al efecto residual de agentes anestésicos con un paciente semi despierto,
pueden convertir una intubación previamente fácil en una catástrofe. Una vía aérea
difícil bien manejada durante una inducción controlada, es completamente diferente a una
reintubación en un paciente agitado, hipóxico, bradicárdico e hipotenso.
El concepto de extubación estratégica parece ser una
extensión lógica de las estrategias de intubación, claramente evidentes en pacientes
con dificultades en la intubación, con patología cardioventilatoria, aumento de la
presión intracraneana, aumento de la presión intraocular o con posibilidades de
desarrollar algunas de las complicaciones específicas (Edema subglótico posextubación)
de la intubación endotraqueal. |